Ray Gigant
Cuando Atlus empezó a desarrollar el primer Etrian Odyssey seguramente que jamás llegaron a imaginar lo que significaría para el género dungeon crawler, pues este juego de 2007 para Nintendo DS logró volver a poner de moda este estilo de juego en Japón y abrir una puerta para que los futuros juegos de este estilo pudiesen llegar a occidente, algo que pudieron aprovechar compañías fetiches de este género como Experience Inc con sus Demon Gaze, Operation Abyss: New Tokyo Legacy o Stranger of Sword City.
Las buenas ventas de Demon Gaze para PS Vita incluso propiciaron que Bandai Namco se acercase a Experience Inc con la idea de desarrollar conjuntamente un nuevo dungeon crawler para PS Vita, que sería diseñado para ser más accesible y atractivo para el gran público, y de este proyecto nació Ray Gigant, un juego que a la hora de la verdad se la pegó en Japón vendiendo poco más de 13.000 unidades, unas bajas ventas que estuvieron a punto de dejarlo como exclusivo de Japón hasta que la pequeña compañía norteamericana acttil aprovechó la ocasión para licenciarlo y poder localizarlo por su cuenta.
Acttil, que es una compañía fundada en 2012 por tres exempleados de NIS America, ya se encargaron de localizar SUPERBEAT: XONiC para PS Vita, pero de momento Ray Gigant es su apuesta más grande y aunque sus limitaciones han afectado a su capacidad de localización ya que solo está disponible en formato digital y con textos en inglés (con voces solo en japonés), hay que agradecerles el paso dado ya que Ray Gigant es un juego recomendable que hubiera sido una pena que se quedase en Japón.
La historia de Ray Gigant está contada en un formato de novela visual y dentro de lo que sería un dungeon crawler sorprende por la extensión que tiene, ya que es un guión más trabajado e importante que la mayoría de juegos de este género, con una historia que nos sitúa en un futuro cercano en el que la Tierra ha sido invadida y prácticamente destruida por unas criaturas extraterrestres llamadas Gigants, una amenaza a la que los humanos solo podrán hacer frente tras unirse con los Yorigamis, una especie de objetos inteligentes con capacidad de hablar que otorgan a sus portadores poderes con los que poder luchar contra los Gigants.
Al ser como una novela visual el desarrollo de la historia es lineal y a base de toneladas de texto con imágenes estáticas, que van cambiando según el personaje que hable, pero no se hace pesada ya que es una historia interesante y bien contada, con la particularidad de que el trío de protagonistas con los que podemos jugamos irá cambiando según el avance de la historia, por lo que podremos jugar con hasta nueve personajes distintos y ver la historia desde tres lugares o puntos de vista distintos.
Como dungeon crawler en principio es muy tradicional y tiene las típicas mazmorras laberínticas del género, pero hay que decir que tiene una curva de dificultad más ligera y equilibrada que la mayoría de juegos de este tipo, así que cumple con su objetivo de ser más accesible y Ray Gigant puede convierte en una buena opción para descubrir los dungeon crawlers, con detalles que facilitan la vida como que los combates no son aleatorios (los enemigos serán representados en el mapa con una calavera de un determinado color que reflejará su dificultad, azul= fácil, amarillo=normal, rojo=difícil) y que cualquier casilla del mapa que ya tengamos explorada podremos pulsarla (en la pantalla táctil de Ps Vita) para desplazarnos ahí de manera rápida.
Los combates destacan por tener un interesante sistema de desgaste o puntos de acción que le otorgan un componente estratégico:
Empezaremos el primer combate con 100 puntos y podremos ir gastando esos puntos seleccionando entre una y cinco acciones/habilidades entre nuestros tres personajes, que requerirán más o menos puntos según su poder, por lo que tendremos que escoger si queremos gastar todos los puntos durante un mismo turno o gastarlos de manera equilibrada, ya que si abusamos de este sistema podemos llegar a quedarnos con ninguno o muy pocos puntos para el siguiente combate, lo que nos obligará a descansar durante uno o varios turnos hasta que recuperemos los puntos que necesitemos para realizar acciones.
Si terminamos un combate de manera rápida obtendremos puntos de bonificación para gastar en el siguiente turno, pero si tardamos muchos turnos no obtendremos puntos de bonificación, y además, nos castigarán rellenando una barra especial que una vez rellenada del todo activará el modo parásito, un modo de juego en el que las acciones y habilidades gastarán puntos de vida en vez de puntos acción, por lo que habrá que tomar más precauciones para no morir.
De todas maneras, cuando termina un combate siempre recuperaremos el 100% de la energía, así que el modo parásito no es un castigo tan severo como pueda parecer, y de hecho, en los capítulos finales llegará un momento en que podremos activar y desactivar el modo parásito a voluntad y pasará a ser un estado beneficioso para ciertos combates o para cuando tengamos pocos puntos de acción.
Un detalle muy curioso de Ray Gigant es que tiene un sistema de calorías que influye en las estadísticas del personajes, ya que si realizamos acciones quemaremos calorías y nuestro personaje podrá ir reduciendo su peso hasta un máximo de 10 kilos, mientras que si comemos cosas iremos ganando peso, también hasta un máximo de 10 kilos. En caso de perder kilos podremos ganar puntos extras relacionados con la destreza y velocidad, pero si ganamos peso lo que aumentará será el poder de ataque y defensa física.
Destaca también el modo Slash Beat, un ataque especial que solo podremos activar cuando hayamos derrotado a muchos enemigos y que nos conviene guardar para el enemigo final de una mazmorra porque producirá una gran cantidad de daño. La peculiaridad de este ataque es que cuando lo activemos se iniciará un minijuego musical en el que nuestro acertado o fallido ritmo a la hora de jugar es el que marcará la cantidad de daño final.
Teóricamente todo el sistema de combate de Ray Gigant es muy interesante y con buenas ideas, pero su principal problema está en que en general es un juego muy fácil que apenas ofrece momentos de dificultad, por lo que los fans del género se encontrarán con una experiencia muy ligera en este sentido.
La personalización de personajes también busca este toque más accesible y huye de la profundidad y complejidad que pueda tener un Wizardry o un Etrian Odyssey, pues los personajes tienen un perfil bien marcado desde el inicio, con un árbol de habilidades ya preestablecido, por lo que puedes ir desbloqueando habilidades y aumentando niveles sin preocuparte demasiado sobre si estarás configurando de manera óptima a un personaje o no.
En general es buena idea invertir la mayoría de recursos para maximizar al personaje principal de cada arco argumental, mientras que a sus dos acompañantes podemos dedicarles menos recursos (los suficientes para desbloquear actividades pasivas e ir aumentado vida/ataque/defensa cuando se necesite) porque todos los recursos que nos sobren serán muy útiles para más adelante.
Gráficamente se podría decir que en general es un juego muy sencillo y que las mazmorras se llevan la peor parte por ser demasiado simples y genéricas, pero me es imposible hablar de Ray Gigant sin mencionar el espectacular trabajo que ha hecho Experience Inc con las animaciones, pues son una absoluta delicia y es fácil quedarse embobado ante la calidad de las animaciones de los protagonistas y algunos enemigos, así como de la espectacularidad de algunas ilustraciones y fondos de pantalla. Buenas palabras también para la música, que acompaña perfectamente y sabe cuando tiene que estar más orientada hacia la acción o los momentos de tranquilidad, con temas de combates cañeros y temas más ligeros e incluso con toques de jazz para la parte de novela visual.
Ray Gigant es un juego adictivo y entretenido que no tiene (ni busca) la dificultad o la complejidad habitual de los dungeon crawler, así que es una opción recomendable sobre todo para el que quiera introducirse en este género con una experiencia más accesible y apoyada con una gran carga narrativa. Su duración queda cercana a las 30 horas y una vez superado no ofrece mazmorras extras ni enemigos opcionales, pero sí la posibilidad de empezar un New Game Plus con mayor nivel de dificultad, una opción que no hubiera estado mal ofrecerla desde el inicio mediante un selector de dificultad.
Nombre: Ray Gigant
Desarrollador: Experience Inc
Distribuidor: acttil (América y Europa), Bandai Namco (Japón)
Plataforma: PS Vita
Año: 2015
Idioma: Textos en inglés y voces en japonés
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Estupendo análisis Roy. Sabía que había sido un fail en japón, pero aún así no entendía muy bien los motivos: ahora veo que es por no suponer nunca ningún reto. Como DungeonCrawler ligero me parece una opción muy interesante, y viendo que ahora está también en PC es cuando ha vuelto mi interés en él por poder al fin jugarlo. Será muy tenido en cuenta de cara a un futuro cercano ^_^.
Y que tenga historia (y que hasta sea interesante) no deja de ser una sorpresa muy agradable.